Pastoral Social - Parroquia San Joaquín de Flores

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Pastoral Social

Pastoral
Objetivo:
•Es la acción caritativa de la Iglesia que, iluminada por el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia, promueve la dignidad de la persona, y educa para la convivencia, a fin de construir una sociedad más solidaria, justa y participativa, privilegiando a los más pobres y excluidos.

La Pastoral Social es un grupo orientado a ayudar a las personas y familias más necesitadas de la comunidad, con el propósito de suplir algunas carencias básicas en momentos de dificultad.

Nuestros proyectos:
1. Provisión de alimentos a familias de escasos recursos, mediante la entrega de 2 ayudas al mes, canasta básica de acuerdo a las necesidades esenciales de los grupos familiares.
2. Pulpería de la Caridad: una vez al mes, en los templos de San Lorenzo, María Auxiliadora y el Templo Parroquial, realizamos la colecta de ofrendas económicas y víveres para poder hacer los diarios que se le entregan a las familias beneficiarias.

Nuestros Planes:
  • Mantener  y optimizar nuestros proyectos actuales.
  • Fomentar el autodesarrollo familiar a través de incentivos.
  • Personalizar la ayuda a las familias.
  • Identificar servicios adicionales a través de voluntariado.
  • Involucramiento a grupos de jóvenes que permitan la continuidad de los esfuerzos de esta pastoral.
 ¿Cómo atendemos a los más necesitados en la Parroquia San Joaquín?
Cuando una persona requiere ayuda para poder salir adelante con su familia, lo primero que se pide, es que envíe una carta a la Pastoral Social - Cáritas de nuestra Parroquia, allí debe informar su nombre, edad, número de cédula, teléfono, dirección, situación social, número de personas a su cargo. La carta es entregada en la oficina parroquial, casa Cural o depositada en el buzón de Cáritas cerca de la oficina parroquial. Esa carta, es leída en reunión de la Directiva de la Pastoral Social - Cáritas, o se da a conocer en el grupo de WhatsApp de la Pastoral, donde de inmediato se asigna a dos miembros que harán la visita a la familia que ha pedido la ayuda. La visita no es programada, sino que se llega de sorpresa para evitar que los posibles beneficiarios “preparen” el hogar, escondiendo pantallas, equipos de sonido, teléfonos, electrodomésticos y otros (todo esto se ha detectado en algunos casos). Se habla con la persona encargada y se llena un formulario con datos que deben ser luego corroborados con documentos, de ser necesario, por ejemplo, si la familia dice que no recibe ayuda del IMAS, debe aportar un comprobante de ello, si la recibe, igualmente debe aportarlo.
 
En algunas ocasiones, se solicita ayuda a parroquias cercanas a donde vive el posible beneficiario, a fin de comprobar que no se le está ayudando desde esa comunidad parroquial vecina. Por ejemplo, se ha detectado casos, en que una familia solicita ayuda, pero ya desde las Parroquias San Pío de Pietrelcina (La Aurora), San Antonio de Belén, Santa Bárbara, Barva de Heredia, Mercedes Norte o Sur, se les brinda ayuda y claramente se ve que lo que quieren es vivir bien, sin tener que trabajar. En esos casos, se confronta la situación y se trabaja coordinadamente con esas parroquias para evitar duplicidad de ayudas.
 
Una vez lleno el formulario con más datos que los aportados en la carta inicial, se procede a estudiar el caso en reunión de la directiva de la Pastoral Social - Cáritas. Si hay duda de si esa familia debe recibir ayuda o no, se pide colaboración a los coordinadores de pastoral de las diaconías para que ellos, con la ayuda de otros agentes de pastoral y otros, den su opinión de si verdaderamente, esa familia debe ser ayudada. Tenemos casos, en que los mismos agentes de pastoral, dan información que la familia no dio y al descubrir “el engaño” se niega la ayuda, pues la Pastoral Social - Cáritas está para ayudar, en nombre de toda la comunidad parroquial, y no para mantener a personas que no quieren trabajar, o que no tienen verdadera necesidad.

La ayuda que da la Pastoral Social - Cáritas siempre será material, nunca económica, salvo casos muy calificados, que deben ser aprobados por la directiva y contar con el voto del Cura Párroco, que es el responsable directo de la Pastoral Social - Cáritas. La ayuda a las familias será en víveres una vez al mes, en diarios que poco a poco se han ido personalizando de acuerdo a las verdaderas necesidades de los beneficiarios. Por ejemplo, a adultos mayores que no pueden consumir azúcar por ser diabéticos, se les da en el diario, un suplemento apto. A familias numerosas se les da más víveres que a beneficiarios que viven solos o donde sólo está la pareja de esposos o donde hay pocos miembros en ese hogar. Además, la ayuda se da por un tiempo limitado: 3 meses, 6 meses, 1 año o definitivamente (enfermos o adultos mayores cuya situación no variará). Luego de ese tiempo, se revisa el caso, si hay necesidad, se hace una nueva visita y se vuelve a ver el caso en directiva de Pastoral Social - Cáritas.
 
Además de alimentos, se ayuda con medicamentos a algunos beneficiarios. También se les da ropa, juguetes, artículos para bebés como coches, encierros, sillas de comer o se prestan por un tiempo determinado. También se les ayuda con útiles escolares. Se les colabora o asesora con trámites en la CCSS, red de cuido, municipalidad y otros.

Así las cosas, vemos que el dinero que se recoge de las pulperías de la caridad, que se hacen una vez al mes, junto a las segundas colectas ese fin de semana, padrinos o ayudas que llegan directamente para ese fin, se invierte adecuadamente y no de forma irresponsable, como algunos quisieran.

Como hemos explicado, debemos entender que ni el Cura Párroco o los miembros de la directiva de la Pastoral Social - Cáritas dan o niegan ayudas a conveniencia o por amistad o como se dice popularmente, por “argollas”. Se ayuda a quien se ha detectado se debe ayudar y se le niega la ayuda a personas o familias, que no tienen necesidad de ello.
 
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